Mucho empate y poco empaque.
El Málaga rescató un punto en Balaídos tras cuajar un partido en el que fue inferior a los locales.
El equipo de Funes se vio obligado a hacer cambios en el once inicial debido a un virus que azota a algunos jugadores de la plantilla.
La titularidad de Martínez dejó un sabor agridulce. El centrocampistas tuvo algunos fallos pero participó en el gol del empate. Por otro lado, jugadores como Chupe o Larrubia siguen sin ver puerta. De Dani Lorenzo sabemos que puede dar mucho más cuando coja el ritmo de la categoría.
Por su parte, en la defensa va quedando patente que la titularidad de Einar estará en entredicho cuando otros centrales de más experiencia en la categoría estén a mejor nivel. Su pérdida en salida de balón y su defensa ineficaz posterior al delantero celeste lo dejaron retratado en el gol celtiña.
El que volvía a dar puntos al equipo fue de nuevo el meta Alfonso Herrero. Tuvo varias paradas que evitaron goles claros. Con otro guardameta, estaríamos hablando de una goleada en contra.
En definitiva, el equipo aún tiene que hacerse a la categoría. Además, el físico se notó bastante en la segunda mitad. Hay margen de mejora y eso es lo que da pie al optimismo.
La nota positiva también la aportó Adrián Niño. De vuelta tras su lesión, debutando en Primera con el Málaga y marcando su primer gol. Quién sabe si no se habrá ganado una titularidad para el próximo partido.
Foto: Diario AS